En la zona “A” hay un rey, al que parece imposible destronarlo. En el partido más extraño de todo lo que va del regional, Lawn Tennis venció a Huirapuca 32 a 9, y aunque no consiguió punto bonus superó un durísimo escollo en la Perla del Sur, que hasta los 29 minutos del segundo tiempo pareció invencible.
Uno de los enfrentamientos más importantes de la fecha tuvo como escenario un Concepción soleado, y una cancha repleta. “Huira” llegaba con muchas ilusiones, con ganas de revertir el golpe sufrido por Tarcos en la fecha anterior y acercarse a la punta. Pero su rival era dueño de la punta. Y no quiso bajarse, ni perder terreno.
En un primer tiempo increíblemente parejo, donde en los pies de Federico Mentz y Tristán Molinuevo estuvieron los únicos puntos, las esperanzas de los concepcionenses crecieron, mientras que los de la “Caldera” no encontraban forma de quebrar a su rival. Y el pitido del final de la primera parte cerró el marcador 6 a 6. Paridad pura.
En la segunda mitad, un penal de Tristán Molinuevo le dio una ventaja parcial de 3 a los locales, pero también un cachetazo a los visitantes, que por tomaron la iniciativa y fueron a ganar o morir.
Sin embargo, al principio su esfuerzo no tuvo frutos. Y cuando los 8 minutos, Federico Zavalía quedó inconsciente tras un scrum cerca de los palos que defendió Huirapuca, toda la fuerza que puso en buscar puntos, se frenó con el susto. El pilar derecho fue derivado por precaución a un sanatorio cercano, pues salió consiente, pero en ambulancia de la cancha.
Tras este inconveniente, y tras casi 10 minutos de detención del partido, a los equipos les costó volver al juego en sí. Y fue en ese momento en que “Huira” se durmió para siempre.
Lawn Tennis se despertó a los 20’. Empezó a ser más preciso en sus pases. A los fowards locales, el cansancio empezó a ganarles, y desde ahí todo fue de la “T”, como cantaba su gente en las tribunas. Tres penales de Federico Mentz, un try de Santiago Chavanne y otro de Carlos Cáceres, hundieron a los del Sur.
Cinco minutos. Fatales para uno. Glorosios para otros. Sólo 5 minutos, y la historia quedó sentenciada a favor de los dueños y señores del grupo A. Que aunque encontraron en Huirapuca, su rival más difícil, demostraron que no perdonan, que juegan hasta el minuto 80, y que ellos ganan o mueren.
Huirapuca 9 – 32 Tucumán Lawn Tennis
Por Ariane Armas